ÖTZI

Hay descubrimientos que realmente consiguen que seamos capaces de asomarnos a la Historia de una forma íntima y emocionante. Uno de ellos, es el hallazgo del llamado Hombre de Hielo.

En septiembre de 1991, dos alpinistas encontraban en los Alpes, en la frontera italo-austriaca, unos restos humanos excepcionalmente conservados. A la confusión inicial en la que todos lo tomaron por un cadáver moderno, se dio respuesta científica: se trataba de la momia natural mejor conservada de Europa y tenía nada más y nada menos que ¡6300 años!

Ötzi, como se le llamó por el valle de Ötz en que fue descubierto, medía uno cincuenta y nueve, pesaba 50 kg y tenía 46 años. El análisis de su cuerpo ha permitido conocer que tenía artritis, caries, una enfermedad infecciosa producida por un parásito, e incluso parásitos intestinales. Por los restos de polen conservados, se sabe que murió en primavera, y hasta se sabe, gracias al análisis del esmalte de los dientes, que pasó su infancia cerca de la actual Velturno (Italia), pero que después se trasladó a los valles que se encontraban a 50 kilómetros al norte de allí.

Ötzi había comido por última vez ocho horas antes de su muerte, y en su estómago se conservaban restos de las dos últimas comidas: una de carne de gamuza y otra de carne de ciervo, ambas acompañadas de cereal, posiblemente en forma de pan. También había comido algunas raíces y frutos de endrino (un fruto que madura en otoño, lo que indica que se guardaban de año en año). Además, por el polen encontrado en la primera comida, se sabe que la consumió en un bosque de altitud media, y también se identificaron pólenes de trigo y legumbres, posiblemente pertenecientes a una zona de cosecha.

Además, a Ötzi le encantaban los tatuajes. Se han identificado nada menos que sesenta y ocho por todo su cuerpo, y algunos investigadores sugieren que se localizan en zonas donde el hombre debía tener ciertos dolores por la artritis que sufría, lo que les lleva a presumir si no tendrían un uso terapéutico o mágico.

En el momento de su muerte vestía una capa de fibra vegetal, un gorro de piel de oso, un chaleco y calzas de piel de cabra, taparrabos y zapatos de cuero, estos, impermeabilizados y forrados de piel, lo que los hacía muy apropiados para andar por la nieve. Además llevaba un hacha de cobre y pedernal, un cuchillo de pedernal, un carcaj lleno de flechas, puntas también de pedernal, un arco más alto que él y un pack completo para producir fuego.

¿Y de qué murió en plena montaña, a 3200 metros de altitud?

Pues, todo parece apuntar a un asesinato.

Cuando murió tenía una punta de flecha de piedra clavada en un pulmón, y se estima que se quedó ahí después de que un compañero, un enemigo o él mismo intentara extraer la flecha de su cuerpo. También tenía algunos cortes en el pecho y en la mano y muñeca derechas, así como múltiples contusiones. Los análisis de ADN de la sangre sobre los objetos, indican la presencia de al menos otros cuatro enemigos, ya que hay sangre de otro individuo sobre la capa, en su cuchillo (hirió a alguien), y en las flechas (hirió a dos individuos diferentes con la misma flecha). Es decir, se fraguó un combate, del que no sabemos el resultado ni cuántos participaron en él, sólo que Ötzi murió lentamente por desangramiento o asfixia.

ORO BLANCO

Durante milenios hubo un mineral que se consideraba mucho más valioso que el oro: la sal. Era indispensable para la conservación de alimentos y por lo tanto tenía connotaciones casi mágicas, al alcance de muy pocos. También se usaba para sazonar alimentos, en el curtido de pieles, en farmacopea… Se conocía su extracción en cuevas europeas desde el Neolítico, pero se ha confirmado que el calentamiento y evaporado de la salmuera o agua salada se debía conocer igualmente desde ese periodo prehistórico. En las zamoranas Lagunas de Villafáfila los arqueólogos han hallado vestigios de la explotación de la sal en los finales de la Edad del Bronce mediantes esas técnicas. Jean Francois Bergier compara su importancia geoestratégica en el pasado con la que tiene el petróleo en la actualidad.

Curiosidades de la Historia