LA CIUDAD MÁS ANTIGUA DE LOS ESTADOS UNIDOS

Cuarenta y dos años antes de la fundación de la primera ciudad inglesa, Jamestown, en Virginia, y cincuenta y cinco del desembarco de los famosos Padre Peregrinos en lo que sería Nueva Plymouth, ya existía una ciudad en lo que con el tiempo fueron los Estados Unidos de América, y era española.

San Agustín de la Florida es el asentamiento europeo más antiguo ocupado ininterrumpidamente de los Estados Unidos. La zona ya había sido explorada por Ponce de León en 1513, pero hasta 1565 no se fundaría por Pedro Menéndez de Avilés la ciudad de San Agustín, después de una expedición militar para acabar con un grupo de piratas franceses que se habían hecho fuertes en el lugar y que estaban asediando a los buques españoles en el Caribe.

ESTO ES JAUJA

Jauja es una ciudad peruana fundada por el conquistador Francisco Pizarro (1478-1541), que pronto adquirió gran fama gracias a sus productivas minas que permitían que muchos españoles llevasen una vida relajada. Fue la primera capital de Nueva Castilla y su idílico entorno pronto se exageró hasta fijarlo en el imaginario popular como sinónimo de lugar paradisiaco donde se podía vivir sin preocupación y sin dar palo al agua. De hecho, el mito de Jauja fue utilizado en España para lograr que muchos aventureros se unieran a las sucesivas expediciones.

En la literatura, Lope de Rueda se hizo eco de la expresión de forma cómica cuando escribió que en la tierra de Jauja las calles están empedradas con yemas de huevo, y entre yema y yema, un pastel con lonjas de tocino, de modo que ellas mismas están diciendo: «trágame, trágame».

PROHIBIDO TOMAR CAFÉ

En el siglo XVI se prohibió en algunas regiones de Oriente Medio o Egipto el consumo del café, ya que se consideraba que esa bebida alentaba a la sedición porque favorecía la reunión de hombres y que éstos acabasen criticando al gobierno. También se valoró su carácter pecaminoso, pero las prohibiciones en todos los casos no duraron demasiado: en El Cairo la población saqueó los almacenes y el sultán turco Selim I acabó proclamando el carácter sagrado del café. Mientras, en Europa llegaban confusas noticias de una bebida asombrosa que la Iglesia católica llegó a denominar “invención amarga de Satanás”. Tenía un tufillo islámico demasiado evidente, así que se prohibió. Tuvo que probarlo el propio papa Clemente VIII (1536-1605) y decir aquello de que la bebida endemoniada era tan deliciosa que debían engañar al diablo bautizándola. El café fue considerado desde entonces también bebida cristiana.

LAS CUENTAS DEL GRAN CAPITÁN

Esta frase popular se refiere, según la Academia Española, a esas cuentan exorbitantes y arbitrarias, poco pormenorizadas, y parece que hunde sus orígenes cuando Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán (1453-1515), tras la conquista del reino de Nápoles hubo de presentar la relación de gastos y su justificación a petición de Fernando el Católico. Lo hizo de mala gana, habida cuenta del esfuerzo bélico de sus soldados y las malas formas en que el rey lo solicitó. Una de las versiones de las cuentas que presentó y que más circula es esta:

 

200.736 ducados y nueve reales en frailes, monjas y pobres para que rogasen a Dios por la prosperidad de las armas españolas. Cien millones en palas, picos y azadones para enterrar a los muertos del adversario. Cien mil ducados en guantes perfumados para preservar a las tropas del mal olor de los cadáveres de sus enemigos tendidos en el campo de batalla. 160.000 ducados en poner y renovar campanas destruidas por el uso continuo de repicar todos los días por nuevas victorias conseguidas sobre el enemigo. Cien millones por mi paciencia en escuchar ayer que el Rey pedía cuentas al que le había regalado un reino.

Probablemente sea una anécdota falsa, pero no deja de ser ingeniosa.

UNA VIEJA FARMACIA EN ACTIVO

La farmacia más antigua de España en funcionamiento se encuentra en el burgalés pueblo de Peñaranda de Duero. Fundada a comienzos del siglo XVIII, son los descendientes de Lucas Ximeno los mismos que siguen, ocho generaciones después, manteniendo el proyecto con vida. Cuenta con botica, rebotica, laboratorio y jardín de plantas medicinales. Atravesar el umbral de la farmacia es un auténtico viaje al pasado. Y, sí, es la farmacia del pueblo.

EL SILLÓN DEL DIABLO

En el Museo de Valladolid (España) se conserva un mueble que, según la tradición, está directamente relacionado con el Diablo. En 1550 un joven de origen portugués llamado Andrés de Proaza estudiaba Anatomía en la prestigiosa universidad vallisoletana, la primera que tenía autorización real para poder realizar disecciones de cuerpos humanos. Por entonces, desapareció en la ciudad un niño de nueve años con gran preocupación general. Los vecinos de Proaza denunciaron que procedentes del sótano de la casa del estudiante se escuchaban ruidos extraños. La autoridades encontraron en la vivienda varios animales descuartizados y los restos del niño perdido, al que se había practicado una vivisección. El portugués confesó un pacto con el Diablo con el que se comunicaba al sentarse en el famoso sillón y la Inquisición le quemó en la hoguera.

Cuenta la tradición que quien se sentara en el sillón sin ser médico o quien pretendiera destruirlo moriría. Durante siglos estuvo colgado del techo boca abajo para que nadie se sentase por error. Hoy, en el museo, sólo lo impide un ligero cordón.

Curiosidades de la Historia